Por VozEs

Mariana Corrales, nacida en Torreón, Coahuila, México, siempre soñó con el teatro, la poesía y el arte en todas sus formas. Desde los seis años recitaba poesía y participaba en obras teatrales escolares, enamorándose del poder transformador de las palabras y la actuación. Aunque la vida la llevó por otros caminos, aquel amor infantil quedó latente. Fue al mudarse a Charlotte, Carolina del Norte, donde redescubrió esa pasión que creía perdida, convirtiéndose en una voz activa en la escena teatral latina de la ciudad.
“Siempre supe que el teatro no se había acabado para mí, solo que no sabía cuándo ni cómo iba a regresar”, reflexiona Mariana.
Este regreso inesperado no solo le permitió reencontrarse con sus raíces, sino también conectar a otros latinos con su identidad cultural a través del arte.
La llegada a Estados Unidos no fue fácil. Mariana, que en México había trabajado como directora de relaciones públicas, se encontró en un entorno desconocido donde nadie sabía su nombre ni su historia.
“Llegué aquí y lo primero que sentí fue el silencio. Nadie me necesitaba, nadie me buscaba. Fue un choque muy grande, como si el nombre que había construido durante años ya no existiera”.
Sin embargo, ese silencio se rompió cuando se cruzó con un anuncio en español para una lectura de poesía organizada por Lucila Ruvalcaba, icono cultural en la Ciudad Reina.
“Fui porque necesitaba sentirme viva. Leer ese poema frente a otras personas fue como encender una chispa. Ahí entendí que mi amor por el arte seguía intacto”. Esa lectura fue el comienzo de un camino que la llevó a integrarse en una comunidad artística vibrante y comprometida.
Medea: Una Tragedia de Dos Mundos

Uno de los proyectos más significativos en su carrera fue interpretar a Armida en una adaptación de la tragedia griega Medea. La obra, dirigida por Carlos Alexis Cruz y Michelle Medina, trasladaba la historia a la experiencia de inmigrantes latinos en Estados Unidos, explorando temas como el trauma, el sacrificio y la identidad.
“Armida fue un papel oscuro, pero también muy liberador. Me dio una confianza que no sabía que necesitaba. Creo que todos los villanos tienen un superpoder; el problema es que lo usan en la sombra. Yo prometí tomar esa fuerza y convertirla en algo positivo”, comparte Mariana. Su hijo también participó en la obra, uniendo a la familia en el escenario. “Verlo actuar fue un regalo. Era su primera experiencia y lo hizo increíble. Fue como si el teatro también lo hubiera abrazado a él”, reflexiona.


Además, la obra tuvo un impacto especial en el público, especialmente entre los espectadores estadounidenses. “Muchos salieron diciendo que no tenían idea de los retos que enfrentan los inmigrantes. Fue muy emocionante saber que logramos tocar esas fibras y generar conciencia”.
Un Legado de Arte y Comunidad
Además de actuar, Mariana ha sido una incansable promotora del teatro latino en Charlotte. Ha trabajado con talentos como Mónica Reina, Margarita Dager-Uscocovich y Banu Valladares, buscando crear espacios donde las historias de los inmigrantes puedan ser contadas y escuchadas.
“El teatro no solo es arte; es una forma de sanar, de conectar y de abrir mentes. Cada vez que subimos a un escenario, construimos un puente entre culturas”.




Hoy, Mariana combina su amor por el teatro con su proyecto personal, Coach Mágica, donde organiza talleres y círculos de mujeres enfocados en la energía y el crecimiento personal. Aunque su calendario está lleno, nunca pierde de vista el poder transformador del arte. “Quiero que el teatro en español siga creciendo, que más personas se acerquen y descubran lo que significa ver sus historias reflejadas en el escenario”.
La historia de Mariana Corrales es un testimonio de resiliencia, pasión y redescubrimiento. Desde aquella niña que soñaba con los escenarios en Torreón hasta la mujer que inspira desde Charlotte, Mariana ha demostrado que nunca es tarde para regresar a lo que amamos.
Como ella misma dice:

“El teatro no se había ido; solo estaba esperando el momento indicado para volver a mi vida”.
Sigue a Mariana en: instagram.com/marianacorrales_coachmagica
Fotos: Cortesía
