Milagros Ugueto: Educando con identidad y transformando desde la cultura

Por Fabiana Silva Ramírez

Milagros Ugueto no solo enseña español, sino que cultiva orgullo, despierta raíces y fortalece comunidades. Venezolana de nacimiento, posee una sólida formación en Educación, mención Inglés, pero su vocación va mucho más allá del salón de clases: Milagros ha impactado cientos de vidas, tanto dentro como fuera del aula.

Tras varios años trabajando en Ecuador, en prestigiosas instituciones internacionales y en fundaciones sin fines de lucro, llegó a Estados Unidos en 2017, motivada por el firme deseo de enseñar y compartir la riqueza de su cultura.

Al llegar a Carolina del Norte, apenas tuvo tres días de entrenamiento antes de asumir la responsabilidad de su primer salón de clases. Milagros corrió contra el reloj para adaptarse rápidamente, aprender a navegar en un sistema educativo nuevo y superar el inevitable choque cultural que esto implicó.

Hoy en día, Milagros imparte clases de español para hablantes nativos, un espacio único donde estudiantes de diversas nacionalidades como mexicanos, venezolanos, hondureños y salvadoreños, entre otros, redescubren sus raíces a través del idioma, la música y las tradiciones culturales. En sus clases, no solo aprenden gramática, sino que también bailan tambor, exploran los diferentes matices del español y, sobre todo, aprenden a sentirse orgullosos de su herencia.

Su dedicación ha sido reconocida con el Premio a la Excelencia en Educación, un galardón que llegó de manera inesperada, colocándola en el centro de atención mediática. “Al principio pensé: ¿En serio? Luego me sentí profundamente agradecida”, recuerda Milagros con humildad. A partir de ese momento, fue entrevistada por diversos medios de comunicación, recibió felicitaciones de líderes educativos y fue celebrada por toda su comunidad. Además, sus estudiantes la han nominado repetidamente como “Maestra Rockstar”, testimonio del impacto positivo y duradero que ha dejado en sus vidas.

Pero el legado de Milagros Ugueto va mucho más allá del salón de clases. Junto con su esposo, Keudis Sánchz, fundó la Casa de la Cultura en Charlotte, un espacio que comenzó en un pequeño salón y que hoy reúne a artistas, estudiantes y familias alrededor del arte y las tradiciones latinas. Más que una organización, la Casa de la Cultura es un movimiento vivo de identidad, inclusión y sentido de pertenencia.

Milagros sueña con ver crecer este espacio en un centro cultural aún más amplio, con talleres, exposiciones y aulas donde las nuevas generaciones puedan aprender, apreciar y compartir su patrimonio cultural.

“Quiero ser recordada como alguien que respetó profundamente su propia cultura y la de los demás, creando espacios seguros para que todos pudieran contar sus historias”, afirma Milagros Ugueto, quien ya está haciendo realidad este sueño gracias a su arduo trabajo y compromiso con la comunidad.

Conoce más de La Casa de la Cultura en: instagram.com/lacasade_lacultura

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