Nathalia Nettles: danza, arte y orgullo cultural en la mochila

Por Sorayda Díaz

Desde niña, Nathalia supo que la danza sería parte integral de su vida. La danza siempre fue su lenguaje, su forma natural de expresarse, recuerda con cariño.

En Colombia, su país natal, creaba coreografías improvisadas en casa, usando cintas y medias, manifestando desde temprana edad su profunda conexión con el arte y la cultura. Su inclinación artística fue alentada por una familia donde se mezclaban creatividad y emprendimiento: su padre, chef y pintor aficionado, y su madre, diseñadora de interiores.

Su pasión por el baile y su espíritu aventurero la convirtieron en una auténtica «mochilera» cultural, como alguna vez la llamaron cariñosamente. Desde adolescente integró grupos de danza folclórica y participó activamente en proyectos comunitarios en sectores vulnerables de Bogotá. Con cariño recuerda cuando participaba en una iglesia ubicada en un antiguo teatro de cine para adultos, en una zona con alta concentración de trabajadoras sexuales:

«Usábamos la danza y el teatro para fortalecer la identidad de los niños y adolescentes de la comunidad, era un lugar transformador».

Siempre inquieta y creativa, a los 14 años ya había iniciado su primer negocio de regalos personalizados. Siempre sintió que podía crear algo propio, algo único, y ese equilibrio entre arte, emprendimiento y compromiso social definió claramente su camino.

Cuando conoció a su esposo estadounidense durante un viaje familiar, la vida la sorprendió, llevándola inesperadamente a Estados Unidos, cargada de nuevos desafíos culturales y personales. Su llegada no fue sencilla, y experimentó las barreras a las que muchos inmigrantes se enfrentan al llegar a un país nuevo.

«Al llegar aquí comprendí aún más la importancia de apoyar a quienes pasan por experiencias similares», explica con empatía.

Inspirada por sus propias vivencias, Nathalia comenzó a brindar soporte emocional y logístico a otros inmigrantes, especialmente mujeres recién llegadas. Su experiencia personal profundizó aún más su conexión con la comunidad latina en Charlotte, Carolina del Norte.

Hoy, Naty, como también le dicen sus amigos, participa con la Asociacion Colombiana en Charlotte y además fue seleccionada para dirigir la organización Fiestas Patrias, tambien en la Ciudad Reina, una iniciativa que busca promover y celebrar la riqueza cultural latinoamericana. «Preservar nuestra identidad cultural es fundamental, y estos espacios para compartirla es mi pasión», destaca entusiasmada.

Además, continúa bailando con Samba Charlotte y con el grupo Las Cumbiamberas, donde mantiene viva su pasión por la danza y fortalece los lazos culturales entre la diáspora latina. Natalia considera vital preservar y compartir las tradiciones culturales, animando a otros inmigrantes a expresar con orgullo sus raíces.

«No tengan miedo de mostrar quiénes son; nuestras raíces son nuestra fortaleza»

Nathalia, la «mochilera cultural», sigue recorriendo nuevos caminos con sus tradiciones al hombro, compartiendo su alegría, autenticidad y cultura allá donde va, convencida de que la cultura es identidad, memoria viva y un poderoso vehículo de transformación social.

Deja un comentario

Descubre más desde Vozes de Expresión

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo