Reencontrarse con sus sueños

Por VozEs

La venezolana Diana Fernández lee alrededor de 48 libros al año, esa fue la herencia que le dejó su madre quien era una gran lectora de textos de suspenso, misterio, novelas con mucho drama y acción. Por eso su primer libro como escritora, Detrás del Mensaje, está lleno de intriga y emoción. 

 El texto narra la historia de Gabriela, una chica quien en medio de peligros y conspiraciones en su contra, busca encontrar justicia para el asesinato de su jefe.

La autora, quien además es artista visual  y amante del arte nos cuenta sus motivaciones e inspiraciones para escribir este su  primer libro, el viaje de regreso a este país, los retos que se ha encontrado y cómo ha conseguido sus sueños lejos de su  natal Venezuela en donde estudió y se desempeñó en el área de la Educación, sin embargo no pudo realizarse en el arte y la escritura. 

En Estados Unidos, se reencontró con esos anhelos y no solamente retomó su faceta como artista comercial sino que publicó el libro que había escrito hace 9 años. 

Cuéntanos sobre tu viaje lejos de Venezuela y tu reencuentro con la escritura.

Todo empezó con la situación política y social en Venezuela, pasando trabajo, el salario que no alcanzaba, la inseguridad cada día peor; mis hijos me dicen que renueve mi pasaporte, yo soy ciudadana americana y les ayudé a que nos viniéramos todos, ellos son jóvenes y querían empezar una vida nueva.

Yo siempre soñé con ser artista, desde que era una adolescente, siempre pensé dedicarme al arte y vivir del arte, pero por circunstancias de la vida terminé viviendo en Europa y me olvidé de eso, hasta que llegué años atrás siendo joven por una temporada a este país en donde estudié Arte Comercial. 

Pero después regresé a Venezuela, ahí  es imposible comprar materiales para pintar, en este país todo es más fácil, un día mi cuñada me pidió un cuadro, de alguna manera para ayudarme y así fui haciendo y vendiendo algunas cosas que la gente me pedía. 

El  libro por ejemplo lo escribí hace como 8 o 9 años en Venezuela después de terminar de estudiar educación, trabajaba en un colegio como profesora de inglés, y en una ocasión hice un trabajo a un amigo de mi hijo, hice un cuento rápido, y alguien mas que lo leyó me dijo: “ese cuento está muy bueno, ¿por qué no escribes un libro?”  y así fue como comencé, como un hobby, como una manera de pasar el tiempo, pero al final me entusiasmé con el libro y lo terminé.

Nada se puede hacer en Venezuela, no pude con el arte, no pude con el libro, porque no tenía dinero para pagar una editorial, fui al ministerio de la cultura pero como el libro no tiene nada que ver con el socialismo ni el chavismo pues no les interesó, yo me olvidé de eso, seguí trabajando y sobreviviendo hasta que llegué a Estados Unidos.

Aquí, mi cuñada vio un comercial de una editorial que publicaba libros en español, yo pensé que no me iban a publicar pero dije: “nada pierdo con llamar”, mandé el manuscrito y les gustó y decidieron publicar mi libro, para mí fue como un sueño, decía: “¿es verdad que me van a publicar mi libro? ¡No lo puedo creer!”.

Es bastante difícil cuando no conoces a la gente, no sabes como hacer para vender tu libro, para promocionarlo, ¿cómo hago si no conozco a nadie? y es así como publique algo en Carolina del Norte y mira, esto es lo que está sucediendo ahora.

Platícanos ¿cómo es este  libro?

Yo soy una adicta a la lectura, leo alrededor de unos 48 libros al año, y es una herencia, mi mamá era una gran lectora, siempre recuerdo que se quedaba hasta madrugada leyendo todas las noches, a ella le gustaban los libros de misterio, novelas, suspenso, y uno hereda ese gusto. Por eso mi libro es así, porque me gusta, siempre tiene que haber un misterio dentro de la trama. La persona que lee tiene que seguir leyendo porque quiere saber lo que va a pasar, por eso escribí este género, porque es el que yo más leo. El 90% de los libros que yo leo son en inglés, estoy acostumbrada al idioma, a las expresiones, el mío lo escribí en español porque es mi lengua. 

Este país me ha dado la oportunidad de publicar este libro que jamás pensé y no pensaba seguir escribiendo porque uno queda frustrado cuando no te hicieron caso antes. 

Ahora la gente de mi familia que ha leído el libro, me piden la segunda parte. Aunque primero tengo que vender el primero para ver si después sale el segundo, porque tuve que invertir, tuve que pagar para que me publicaran el libro y bueno, también tengo planes de traducir el libro y necesitaré de un traductor profesional que lo revise, ya que el inglés no es mi lengua natal.

Mi segundo hijo, Javier Castro, es artista y el hizo la portada del libro, estudió Diseño Gráfico en  Venezuela, yo quería algo que pudiéramos crear entre los dos. Hablando con él, le dije que le pusiera unas letras griegas o algún fondo oscuro, una silueta, y entre los dos fuimos creando la portada. La editorial me dijo que le encantaba la portada y no le cambiaron absolutamente nada. 

La idea era dar la sensación de misterio, cuando eres artista  y tu hijo también, uno tiene la idea de lo que quiere.  

Otro dato sobre el libro es que no quise poner expresiones muy venezolanas, porque quiero que el libro sea más internacional. Tampoco nombro el país ni la ciudad, se puede estar en cualquier lugar en el libro, hablo de la montaña porque yo vivía en la montaña.

No quería que el libro fuera un libro venezolano sino multicultural y lleno de drama y acción. 

¿Multicultural como tú, con influencias de Estados Unidos, Europa y Venezuela?

Quizás porque viví en Europa y recorrí gran parte de ella, cuando tú conoces otras culturas, ciudades, personas de todo el mundo, otros idiomas, mi padre se crió en Nueva York por ejemplo, el tenía esa nacionalidad gringa, mi papá tenía una cultura muy alta, eran lectores mis padres, hablaban dos idiomas, más los libros que he leído en toda mi vida, me han influenciado en escribir como escribí.

¿Cómo es tu faceta como artista visual?

De joven después de vivir 3 años en Europa, volví y quería aprender inglés, y me vine también  a estudiar algo que estuviera relacionado con el arte. Estudié, me gradué en Arte Comercial en Florida, cuando regresé a Venezuela, después de 6 años, trabajé en una agencia de publicidad en el área de arte, pero después de un tiempo me mudé, tuve hijos, después de algunas cosas me convertí en profesora.

Dejé esa faceta ahí, pero ahora estoy en un momento en que yo quiero hacer lo que me gusta hacer, yo ya no tengo que trabajar en algo que no me gusta porque ya no mantengo a mis hijos. 

Desde niña de 12 o 13 años siempre me gusto el arte, de hecho en el colegio siempre sacaba buenas notas en arte, porque tenía la habilidad para dibujar y disfrutaba lo que hacía, desde niña yo decía que quería ser artista, quería tener una galería, vivir del arte, soñaba con ser fotógrafa para National Geographic, fue un sueño de juventud, pero vamos creciendo y la vida nos va dando coñazos y tenemos que hacer otras cosas, cambiamos los planes.

Cuando me gradué del colegio en Caracas, no había realmente escuelas donde uno estudiara, entonces me metí a una escuela de diseño. Tomé un curso de dibujo publicitario porque a mi me gustaba la ilustración, no tanto como pintora, sino como ilustradora, pero fue frustrante porque no hallaba para donde, y quizás también un poco de inmadurez porque tenía ese sueño pero no lo perseguí, cuando eres joven piensas que tienes la vida por delante. 

Después en Europa, me encontré con  un mundo muy cultural que me enriqueció y me lleno de conocimientos, yo soy amante del impresionismo, conozco de la historia del arte, además en Estados Unidos  tuve que estudiar como parte de mi carrera de arte comercial. Durante esos años dejé de soñar y disfrute el mundo que tenía enfrente, al volver a Venezuela de 25 años ya había madurado un poco más y vi la realidad.

Venirme a este país ha sido la decisión más difícil que he tenido que tomar en mi vida, porque cuando dejas tu país, tu casa, tu pensión, y tienes que dejar todo por lo que has trabajado para no tener al final nada, ninguna recompensa, sino abandonar tu casa, tu perro y venirte a un mundo en el que si bien conoces la cultura y todo, no es lo mismo. 

Diana Fernández actualmente vive en Cary N.C, conoce más de su trabajo en su IG.

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