By Sorayda Díaz
Film, like music, is an act of remembrance. And when the two intertwine in a story that transcends borders, the result can strike a deep chord.
Eso es lo que sucedió en Charlotte con la proyección de El Bolero de Rubén, la primera película musical colombiana escrita y dirigida por Juan Carlos Mazo, que llegó a la ciudad para abrir un espacio de reflexión colectiva.
