Por Irlanda Ruiz Aguirre
Déjame ser una hoja rota, plasmada en un lienzo,
sin raíces, sin ego, sin final, ni comienzo.
Déjame ser un pincel olvidado,
que dibuja en un papel arrugado.
Déjame ser una fotografía abstracta,
con imperfecciones que impactan.
Déjame ser la melodía descartada,
que desentona y es inadecuada.
Déjame ser una canción robada;
que a escondidas se va de andadas.
Déjame ser una antología de historias,
crudas, tristes y aleatorias.
Déjame ser una poesía incomprendida,
que en silencio es seducida.
Déjame ser una frase sencilla,
sin comas, ni comillas.
Déjame ser una palabra incoherente,
un adjetivo prepotente, un sustantivo irreverente.
Déjame ser el arte insurgente,
al que teme la gente.
