La caída del internacional

Me mudé a Clinton, Carolina del Sur, en agosto del año 2018. Antes de eso había vivido en Columbia, la capital del estado, por ocho años. Columbia es una ciudad mediana. Es un lugar tranquilo, pero yo no diría que es aburrido. Tiene un par de cafecitos que extraño y un par de bares que solía frecuentar y que ya no existen. No voy a idealizar ni a criticar esa ciudad, sólo voy a decir que era mi hogar.