El encuentro

Era diciembre 24 del año 2186. Yo estaba acostado en mi vieja cama, solo en mi habitación de paredes blancas y muebles de duraluminio. A lo lejos se podía escuchar el ruido de la pólvora y la algarabía de la gente que festejaba la Navidad con su familia. Esta iba a ser mi última noche viviendo en el enorme complejo de apartamentos grises que se encontraba dentro del primer mega-domo residencial construido en Marte.