Pedro Mieles Cantos: «quisiera devolverle (al arte) todo lo que ha hecho por mí»

Por VozEs

Pedro Mieles es ecuatoriano, radica en New Jersey y escribe. Lo que más extraña de su tierra, como muchos, es la comida, hace ilustraciones y escribe, las primeras para relajarse y expresar sus inconformidades sociales; la segunda para reflejar la realidad espejada en que vive. 

A sus 25 años, exhibe ya en el Museo de New Jersey, y piensa que como decía Hemingway, “ que solo se puede escribir de un lugar estando alejado del mismo”; eso es lo que a veces le pasa al momento de escribir sobre Guayaquil o Ecuador en general.

  

En entrevista con VozEs Pedro Mieles Cantos nos cuenta sobre su viaje como inmigrante y creativo; y como el haber conocido el amor y la traición lo acercaron a las bellas artes.

Cuéntanos ¿Cómo ha influido tu viaje como inmigrante en tu trabajo?

Hace ya 5 años que salí de mi país. Recuerdo que aquella vez me preguntaron si quería irme (a Estados Unidos) y yo acepté, y nunca más volví a ver hacia atrás. He pasado épocas buenas y malas. Más buenas que malas. Por aquellos días trabajaba en una factoría de ShopRite, pero me despidieron a los tres meses por no cumplir con la producción deseada. Es gracioso puesto que si tuve la desesperación, el terror. Tenía que pagar renta y ya no me quedaba mucho en mi bolsillo. Pero los dioses siempre están con nosotros y amistades de la familia me ayudaron a conseguir otro empleo. 

Estuve ahí dos años hasta que supe sobre los problemas políticos de mi país y volví para escribir sobre ello también: Las manifestaciones dadas en el 2019. 

A parte de esa ocasión, no he vuelto, pero he conocido personas; hombres y mujeres hábiles y sinceros y muy trabajadores y también lo suficientemente valientes para irse de su tierra en busca de oportunidades. He visto sus ojos y los he visto llorar y sonreír, y la sensación de seguir adelante es lo que me ha ayudado y lo que me sigue influyendo desde el día uno que supe que me volvería escritor. 

Verlos a ellos plasmados con la misma valentía que ellos tienen para seguir día a día en un país extraño, a pesar de las críticas y los desasosiegos, es lo mucho que me ayuda a construir este mundo donde convergen todo lo que somos y seremos como personas y como latinoamericanos. 

¿Qué es lo que más y lo que menos extrañas de tu país?

La comida. La comida es lo que más extraño de mi país, y creo realmente que todos extrañamos nuestra comida. La gastronomía estadounidense como tal no existe. Son nuestros sabores y los sabores de los otros continentes que convergen. Lo que menos extraño… No creo no extrañar algo de mi país. Aunque esté sumido en la corrupción como toda latinoamerica, no creo poder ver Nueva York o Miami, con los mismos ojos que veo Guayaquil.

¿Cómo fue tu acercamiento inicial con el arte? ¿Tienes alguna anécdota o alguna persona responsable de ello?

Creo que en principios fue mi padre. Recuerdo haber escrito en segundo grado la historia de un pulpo, o haber tomado dictado de aquel cuento. Lo cierto fue que él, señaló todas las faltas ortográficas y me dio de tarea repetir veinte veces cada palabra mal escrita, cosa que era mucho. Por eso siempre aborrecí el estudio, más bien el sistema educativo. 

Luego, estando en la selección nacional de Judo, junto con el contacto de otras costumbres en cada viaje, el mecanismo interno quería saltar. Pero yo le decía que no. Algo dentro de mí me decía que tenía que esperar. 

Finalmente, a los 18, conocí el amor por primera vez y al mismo tiempo la fatalidad de una traición. Fue entonces cuando por fin, abrí mi corazón a las bellas artes. Y todavía me sigue dando tanto, que yo quisiera devolverle todo lo que ha hecho por mí.

Pedro Mieles Cantos

¿Crees que el arte sana?, ¿te ayudo a ti a sanar?

Sí, por supuesto. Quiero creer con todas mis fuerzas aquello. He visto personas con serios problemas, devenir en artistas que tienen una fuerza, pero de otro mundo. Aunque mal utilizado el arte o los medios o el entorno, se puede caer en el engaño, del aesthetic más no del arte y el artista en sí. 

El artista como amante y el arte como objeto para amar, deben llevarse de tal forma que en su admiración puedan (entre las grietas del mundo) descubrir lo bello y también lo doloroso y así transfigurarse para su mejoría. 

Escribes y haces ilustraciones; ?¿Qué faceta de cada una de ellas habla más sobre ti, con cuál te identificas más; o mejor dicho, cómo son diferentes y cómo se relacionan entre sí para contar tu historia?

Realmente las ilustraciones son como un hobby o cuando quiero hacer algo que me gusta, alguna comisión o un regalo. Hace unos dos meses, uno de mis cuadros quedó para el museo de New Jersey, y es gracioso, pero ese cuadro fue un regalo de aniversario para una ex novia y ahora mejor amiga. Fue tanta la sorpresa que tuve que llamarla para que me enviara el cuadro de regreso para la exposición.

 Lo que intento explicar es que lo gráfico es mi relax, aunque también suelo hacerlo político y de lucha. Con la escritura es diferente, ahí estoy yo y la realidad espejada que vivo. Intento construir con palabras los mismos escenarios que he visto a lo largo del momento e intento darle al lector este factor de película en donde pueda verse a sí mismo y por qué no, sentirse identificado con cada personaje, lugar o cosa. 

Decía Hemingway, que solo se puede escribir de un lugar estando alejado del mismo, y eso es lo que a veces me pasa al momento de escribir sobre Guayaquil o Ecuador en general. 

Y así mismo a veces escribo sobre Nueva York o sobre otro país. Evocar la imagen, el sentimiento. La nostalgia y también el añorar la tierra. El sueño, la alegría. 

A veces, desearía no haberme ido de allá. Y otras veces, sé que no podría contar lo que cuento ahora, si me quedaba observando muy de cerca. 

¿Qué hace falta en la comunidad artística y cultural latina? ¿Qué te ha hecho falta a ti?

A la comunidad artística y cultural latina, hablando de migrantes, a propósito de los migrantes en este país, lo más importante, unión. Y lo más importante aún, dejar a un lado la envidia. 

Me he dado cuenta y no solo yo, sino varios conocidos lo han hecho también: el latinoamericano envidia a otro latinoamericano y peor si es su compatriota. Es hasta un poco vulgar, si uno tiene un carro el otro quiere tener dos. Si ella tiene una compañía inmobiliaria, la otra quiere tener eso y cuatro restaurantes. 

Ojo, la envidia no está mal, siempre y cuando sea para crecer juntos. Una batalla agradable. Pero si es del tipo, yo tengo esto y tú no, me muero. 

A mi lo que sí me hizo falta hace mucho tiempo fue el apoyo de mis padres. Como alguien que se sale del camino para seguir algo que es su pasión, es importante aquello. Pero luego de ver cómo eran las cosas y como tal vez terminarían, decidí solo irme. 

El apoyo y el cariño lo fui encontrando en otros rostros y personas. Por ahora, lo único que me faltaría, sería que las editoriales dieran más chance a los escritores desconocidos y no solo a los que pueden vender. Una buena publicidad no es sinónimo de buen trabajo.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Siempre busco una frase o una palabra que me de la respuesta. Puedo pasar días imaginando esa palabra. Y luego de encontrarla todo lo demás sucede. Aunque también escribo y luego lo dejo. Es como si no me gustara. Siempre me digo que a veces hay que esperar un poco para ver toda la situación. 

Si lo puedes ver como paneles o fotografías en tu cabeza. Si puedes crear una historia gigantesca en tu cabeza, probablemente pueda irse al papel. 

También es prueba y error, no siempre sale bien. A veces hay que volver al punto de partida hasta tener una historia, una buena historia. Una historia sincera y que pueda significar algo.

¿Cuál consideras que ha sido tu mayor logro como inmigrante?

Poder haber sido notado entre el trillón de personas que existen acá. Y haber podido reconocerme orgulloso de mi herencia latina, es uno de los más gratos sentimientos que alguien puede experimentar. Saber que, si llego a tener una familia, aquellos estarán orgullosos de mí pase lo que pase. Pues luché tanto como pude y lo seguiré haciendo hasta que llegue el último suspiro. 

¿Qué mensaje quieres mandar con tu arte?

Que todo lo que es hecho con amor, con amor será visto. Que es mucho mejor hablar de lo que uno quiere mucho, que solo soltar oraciones vacías hablando de nada. 

Que la valentía es el primer punto de partida para cambiar afuera y adentro. Que el trabajo duro no solo te da recompensas, sino que cambia algo en ti, y quieres ser mejor. Que por tonto que suene, el amor es lo único que nos podrá salvar al final. 

Y que, si no comprendemos al otro, vamos a estar siempre en la desdicha. Y que, por último, el perdón a veces también tiene que venir desde ti, para ti.

Sigue y conoce mas de Pedro en: @mieles.pedro

www.kaleido.art/card/mieles.pedro

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Un comentario en “Pedro Mieles Cantos: «quisiera devolverle (al arte) todo lo que ha hecho por mí»

  1. Muy lindas palabras sabias Pedrito estar allá es de valiente como tú eres adelante sobrino mucho orgullo de parte de nosotros te queremos mucho

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