Aboguemos por la sensibilidad

Por Irlanda Ruíz Aguirre
En tiempos donde la tecnología, redes sociales y el hoy por hoy, nos acosa, resulta para muchos casi un chiste hablar de sensibilidad.Ser sensible no es un requisito de empleo, ser sensible no es de hombres ambiciosos o mujeres decididas. Ser sensible, simplemente no parece ir con el mundo presente.

LA DESBANDÁ

El 6 de febrero de 1937 el frío y la humedad en forma de  tropas franquistas y sus aliados rodearon la ciudad de Málaga como una ola gigantesca a punto de cubrirlo todo. Mi abuelo Rafael, de quien heredé la afición por los escritorios antiguos, la poesía y las conchas finas, me contó hace ya muchos años, puede que más de treinta, que él tenía catorce años cuando mi bisabuelo llegó a casa y le dijo a mi bisabuela que…